Yo nací el 9 de junio de 1915 en la plaza del Cuartel, número 14, aquí en Utrera. Mi padre era sillero, hacía­mos sillas de anea, y también trabajaba en el campo. Mi padre cantaba mucho por seguiriyas, cantaba por solea y cantaba por fiesta, por bule­rías. Tuvieron once hijos y yo fui el tercero.
Estuve muy poco tiempo en la escuela, por­que mi padre era muy pobre y entonces, en aquel tiempo, no iban todos los niños a la escuela como hoy... Yo he llevado una vida muy dura, desde chico trabajando de sillero o de jornalero. Mis pa­dres eran muy humildes, pero soy un gitano hon­rado y cabal, gitano por los cuatro costados. Yo fui sillero hasta que casi me fui a la mili, y cantaba siempre en la familia, pero con diez años ya canté para el pú­blico en un café cantante que había en Utrera y que se llamaba el Cruzal (El Kursaal). Allí ha­cía de telonero y me dieron un duro. Con ese di­nero comía una familia en aquel tiempo... Luego gané un concurso en un circo que hubo aquí,que le llamaban el Circo Bolsa, y hubo un concurso de aficionados y me dieron cinco duros de premio, todo encalderilla, y ya ves cómo sería yo de chico que tuvo que venir un municipal conmigo a mi casa, para acompañarme, no me fueran a quitar el dinero. Entonces tenía yo once años... Luego me fui al servicio militar. Yo soy de la quinta el 36 y lo hice en Algeciras y en la guerra, porque estuve treinta y dos meses sir­viendo en la guerra... Y ya de mayor me fui a Sevilla, al Guajiro. Para esto me llamó Pulpon, que ya me había escuchado cantar en Sevilla a los señoritos, y me metió en el Guajiro. Allí estaban El Chocolate, Matilde Coral, su hermana Pepa Coral, Trini España, Farruco, Manuela Vargas y unos cuantos gitanos más que eran canasteros y que bailaban y cantaban. Allí cobraba treinta duros. Después del Guajiro me fui a Madrid, al Duende, a la sala de Gitanillo de Triana, donde estuve dos meses ganando cincuenta duros, y luego estuve otros dos meses en el Califa ganan­do quinientas pesetas. Yo entonces cantaba para bailar y podía salir adelante con lo que cobraba en las fiestas, que eran dos o tres mil pesetas. Me vine a Utrera y empecé a vivir de las fiestas y a hacer la Feria de Sevilla. Cantaba en reuniones, en fiestas, en cuartos, en todo lo que salía.